La discriminación es “una realidad que debemos transformar sumando a más personas y conectando las agendas”. Conversando con Yadiel Cepero.

Yadiel Cepero es conocido por su militantica dentro del activismo LGBTI cubano y su plataforma de discusión en Facebook Construyendo una agenda de la diversidad sexual en Cuba. Además es un excelente conversador. Precisamente de esas conversaciones nació en mí la idea de esta entrevista. Me llamaba la atención la manera en que una persona no negr@ y al mismo tiempo un batallador incansable contra la discriminación por razones de disidencia sexual reflexionaba sobre la problemática racial cubana y el activismo antirracista tratando de leer y desmontar los silencios que al respecto hace el Proyecto de Reforma Constitucional.

Alberto Abreu: ¿Cuándo fue tu primer acercamiento al tema de la discriminación racial?

Yadiel Cepero: Respeto a quienes han dedicado su vida y obra a estudiar las cuestiones asociadas a la discriminación racial. Soy activista por los derechos de la ciudadanía LGBTIQ. Mientras estudiaba en el IPVCE Carlos Marx, se me hizo evidente la desproporción entre personas blancas y no blancas en el aula. Entonces no tenía conocimientos ni herramientas para comprender del todo la problemática, menos aún para intentar revertir la situación. Ya en la Universidad de las Ciencias Informáticas, me vinculé al Proyecto Cultural MALATESTA, donde comencé a leer, asistí a talleres y en alguna medida incorporé la temática como parte de las obras que realicé para el Festival de Artistas Aficionados.

Como activista LGBTIQ entiendo que la discriminación basada en orientación sexual e identidad de género, muchas veces se presenta acompañada de otras formas de discriminación, entre ellas la racial. Es sabido que la sociedad cubana no ve ni trata de igual forma a una mujer blanca heterosexual, que a una mujer negra lesbiana. Es una realidad que debemos transformar sumando a más personas y conectando las agendas.

 

mendive (37)Alberto Abreu: ¿Cómo ves el tratamiento que hace el Proyecto de Constitución al tópico de la discriminación racial?

Yadiel Cepero: En el orden personal, considero que los artículos que hacen parte del Proyecto de Constitución de la República no permiten dar respuesta a toda la problemática de la discriminación racial. Así lo expresé cuando se discutió el proyecto en mi centro de trabajo. La C-76 en su artículo 42 incluye entre varias causales de discriminación la “raza” y el “color de la piel”. En el artículo 40 del Proyecto de Constitución se amplían las causales de discriminación, pero se elimina la causal “raza”, quedando solamente “color de la piel” para trabajar la discriminación racial.

Si bien los estudios científicos niegan la existencia de razas en la especie homo sapiens, muchas personas continúan discriminando a partir de la creencia errónea en la existencia de las razas y la superioridad de unas sobre otras. Por otra parte, hay un grupo de cuestiones asociadas a la discriminación racial y el racismo que no pueden trabajarse con la causal “color de la piel”. Por ejemplo, el tipo de pelo, los rasgos faciales, etc.

El único lugar del Proyecto donde se menciona el racismo es en el párrafo 173 del Capítulo de Relaciones Internacionales. A mi juicio, este tema debe tener similar tratamiento en el articulado que aplica al interior del país. Es por ello que propuse modificar el párrafo 141 del artículo 40 para añadir a la redacción actual que: “El Estado cubano repudia cualquier manifestación de racismo o discriminación.”

Alberto Abreu: ¿Cuáles son las dificultades que enfrenta el tópico de la discriminación racial a la hora de traducirlo como una demanda jurídica explícita en la Carta Magna?

Yadiel Cepero: No me atrevería a decir que sea propiamente una dificultad. La forma en que está redactado el artículo 40 del Proyecto de Constitución, obliga a tener bien identificadas las causales o motivos por los que no se debe discriminar. El “color de la piel” es uno de ellos, pero no cubre toda la problemática de la discriminación racial y el racismo.

La ciudadanía LGBTIQ, por ejemplo, ha logrado un consenso respecto a la necesidad de que no se discrimine por razones de “sexo”, “género”, “orientación sexual”e “identidad de género”. Con el acompañamiento de centros e instituciones académicas se ha trabajado para ganar en claridad al respecto, hasta lograr que aparezcan explícitamente en el Proyecto de Constitución. Resulta más fácil de contrarrestar la homo/bi/trans/fobia si se sabe cuáles son las variables que intervienen.

Quienes trabajan la discriminación racial debieran, a mi parecer, consensuar sus demandas y la forma en la que deben ser reflejadas en la Constitución. Ello contribuiría a que activistas y colectivos que trabajamos otros temas podamos acompañar/respaldar ese consenso.

Recientemente el blog “Negra cubana tenía que ser” publicó una “Declaración de activistas, intelectuales y proyectos antirracistas en solidaridad con las personas LGBTIQ* y en respaldo al artículo 68”. Sin embargo, a la ciudadanía LGBTIQ le ha costado apoyar la agenda contra la discriminación racial sobre todo porque no está consensuada. Una y otra vez aparecen pronunciamientos de importantes figuras del movimiento contra la discriminación racial, pero se trata de opiniones individuales, que en no pocas ocasiones se contradicen entre sí.

Alberto Abreu: Tengo entendido que hace poco activistas LGBTI y luchadores contra la discriminación racial intentaron la elaboración de un documento en conjunto. ¿Cuáles fueron las dificultades y experiencias obtenidas en este sentido?

Yadiel Cepero: Hasta la fecha no conozco que se haya consensuado algún documento específico para la discriminación racial. El 11 de mayo, meses antes de que la Asamblea Nacional designara la Comisión que redactaría el Proyecto de Constitución de la República, se dio a conocer el documento “Agenda por los derechos de lesbianas, gays, bisexuales, trans, intersexuales y queer en Cuba”. En la elaboración del mismo participaron activistas LGBTIQ y activistas del movimiento contra la discriminación racial, esencialmente. En todo momento se tuvo presente que la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia, generalmente, acompañan la discriminación por orientación sexual e identidad de género, quedando esta idea recogida en la introducción del documento de 63 demandas.

Iniciado el proceso de reforma constitucional y conocido el contenido del Proyecto de Constitución, se realizaron varios encuentros entre activistas LGBTIQ y activistas del movimiento contra la discriminación racial para consensuar una posición respecto a cómo el Proyecto reflejaba las demandas contenidas en la Agenda LGBTIQ. En las consideraciones generales del documento “Consenso respecto al Proyecto de Constitución de la República”, se planteó la necesidad de que se ampliaran las causales de discriminación que se relacionan en el artículo 40 para dar respuesta a la discriminación racial, la xenofobia y otras formas conexas de discriminación. Quedó recogida, además, la disposición de quienes participaron en la elaboración del documento para dialogar con otros colectivos y activistas, así como la voluntad de acompañar e impulsar aquellas propuestas o demandas dirigidas a hacer de cuba un mejor país. Un país construido desde la pluralidad, la inclusión y el respeto a las diferencias.

En fechas posteriores se realizaron varios encuentros para discutir el Proyecto de Constitución. Importantes figuras del movimiento contra la discriminación racial y activistas LGBTIQ convergieron en estos espacios y expusieron sus consideraciones. Invitado por Deyni Terry Abreu asistí a uno de los que se realizó en la Unión Nacional de Juristas. Se levantó un acta, cada quien compartió sus valoraciones, pero no estuvo entre los fines elaborar un documento de consenso sobre la cuestión racial.

Declaración de activistas, intelectuales y proyectos antirracistas en solidaridad con las personas LGBTIQ* y en respaldo al artículo 68

Negra cubana tenía que ser

En el actual escenario de debate sobre el Anteproyecto de Constitución de la República de Cuba, hemos estado asistiendo al resurgimiento de discursos fundamentalistas que -proveniente de sectores conservadores de las iglesias evangélicas y de un segmento de la iglesia católica en Cuba-, tienen como centro de sus ataques a las identidades de género y sexuales no heteronormativas, gender fluid o gender non-conforming, así como a la homosexualidad, la lesbiandad y al activismo trans, queer y feminista.

En este sentido, han sido compartidas declaraciones con marcado tono apocalíptico, haciendo uso de argumentos pseudocientíficos, las cuales promueven intencionalmente el miedo y la desinformación. Dichas posiciones fundamentalistas han sido difundidas en las redes sociales y en el espacio público, especialmente en los cultos y ceremonias religiosas de determinadas congregaciones.

Nos oponemos al empleo de estrategias que, en lugar de promover el intercambio de argumentos, utilizan ideas desactualizadas, acuñan terminologías…

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