Si de fundamentalismo religioso cubano se trata: El que sabe no muere como el que no sabe. Por Alberto Abreu

Acostumbrados como estamos cada uno tirar por su propio carro y que los arboles nos impidan ver el bosque. Lo que algunos temíamos ocurrió. No me refiero a las represiones durante la Marcha del 11 de mayo en defensa del artículo 68, cuyo análisis escapan a los límites de este escrito. Sino a la emergencia de este sector fundamentalista a la escena política del país. Y sobre esto último; aunque varios intelectuales y activista gritamos, alertamos y super alertamos hasta el cansancio: pasó, y ya se sabe de las veleidades de quienes en esta confrontación con las iglesias fundamentalista estaban obligados a apoyar al activismo LBBTI porque según repitía el discurso oficial hasta el cansancio, nuestras postergadas demandas y reivindicaciones ciudadanas formaban parte del espíritu y el humanismo revolucionario, y porque somos un estado ateo, etc., etc., etc.

Si de fundamentalismo religioso cubano se trata: El que sabe no muere como el que no sabe.

Por Alberto Abreu

Unos meses atrás, en el medio de los debates sobre el artículo 68 de Proyecto de Reforma Constitucional y las posturas reaccionarias sostenidas por un grupo de Iglesias Cubanas (Iglesia Evangélica Pentecostal Asamblea de Dios, Convenciones Bautistas Oriental y Occidental Evangélica de Cuba, Iglesia Metodista de Cuba, Iglesia Bautista Libre) en defensa del diseño de familia original y contra la “ideología” de género, publiqué en este blog y en otros sitios como Cuba Posible varios textos donde examinaba (tanto en el plano de construcción de los discursos y sus efectos de verdad como en herramientas a las cuales se acudía para la puesta en escena de las acciones ciudadanas) las conexiones de estas iglesias fundamentalistas cubanas con sus similares en Latinoamerica; así como las alianzas de estas últimas con Trump y la extrema derecha en América Latina.

Trump junto a Maldonado
Trump y a su derecha Maldonado

En aquellos escritos intentaba llamar la atención sobre la manera en que su postura frente al artículo 68, era una maniobra o la coyuntura que estas iglesias aprovechaban para emerger como un actor político en una sociedad cubana de estos días, la cual está viviendo una serie de cambios y transformaciones no sólo en el orden jurídico-constitucional, sino también económico, social y político.

En ese entonces, decía, el flanco de sus ataques era la “ideología de género”, el matrimonio igualitario y la población LGBTI, mañana podían ser la población afrocubana como sucedió con los afrobrasileños o la Revolución Cubana. Ese fue el espíritu y los sentimientos de alianza, articulación y la búsqueda de una plataforma común y consensuada que nos animó a Víctor Fowler, Sandra Álvarez y a mí a redactar la Declaración de activistas, intelectuales y proyectos antirracistas en solidaridad con las personas LGBTIQ* y en respaldo al artículo 68 la cual contó con más de doscientas firmas de respaldo provenientes fundamentalmente de activistas, intelectuales, artistas, líderes y liderezas.

Acostumbrados como estamos cada uno tirar por su propio carro y que los arboles nos impidan ver el bosque. Lo que algunos temíamos ocurrió. No me refiero a las represiones durante la Marcha del 11 de mayo en defensa del artículo 68, cuyo análisis escapan a los límites de este escrito. Sino a la emergencia de este sector fundamentalista a la escena política del país. Y sobre esto último; aunque varios intelectuales y activista gritamos, alertamos y super alertamos hasta el cansancio: pasó, y ya se sabe de las veleidades de quienes en esta confrontación con las iglesias fundamentalista estaban obligados a apoyar al activismo LBBTI porque según repitía el discurso oficial hasta el cansancio, nuestras postergadas demandas y reivindicaciones ciudadanas formaban parte del espíritu y el humanismo revolucionario, y porque somos un estado ateo, etc., etc., etc.

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Guillermo Maldonado a la derecha.

Y ahora no nos queda otra cosa que sonreír con aire de perdona vida y decir con cierto aire socarrón: “A prepararse para lo que nos vienes”. Sólo que esta alerta no va encaminada a la población y al activismo LGBTI quienes fuimos los primeros en lidiar con las arremetidas reaccionarias y fundamentalistas lidereadas por un grupo de iglesias cubanas entre las que se encuentran, principalmente, las arribas enunciadas, sino que va  dirigida a la compleja, convulsa y heterogénea sociedad cubana de hoy y por derivación al Estado. Porque, como siempre pasa, a nosotres aquellos embates nos hicieron más fuerte.

Me cuenta un colega, a quien contacté para entrevistarlo y solicitar su autorización para publicar algunos textos suyos al respecto que la semana entrante, Trump se va a reunir en la Megaiglesia de Guillermo Maldonado. (El Papa Maldonado, lo llaman sus seguidores). Un pastor hondureño-americano, tiene una universidad donde ha entrenado a pastores cubanos que viven en la Isla como el pastor de Las Tunas.

Maldonado se autotitula Apóstol que su mujer es una Profetisa colombiana. En Cuba,  dos de sus seguidores y sus respectivas esposas han reclamado para sí iguales títulos. Uno en Las Tunas y otro en Santiago de Cuba.

Según su vicepresidente ejecutivo, John Laffite, uno de sus programas, denominado Experiencia Inmersiva Sobrenatural, es «un entrenamiento por un período de dos semanas donde usted viene aquí a Miami, en el ministerio de El Rey Jesús, y nosotros le damos un entrenamiento, área tras área, en los ministerios que nosotros ejercemos aquí en El Rey Jesús […] Hay un énfasis en activarlo a Ud. a moverse en el poder de Dios a su iglesia, a su pueblo, para que usted lo pueda impartir».

Por eso, en las próximas entradas de este blog voy a compartir con mis lectores algunos textos, a fin de ir identificando algunas de estas voces, instituciones y actores religiosos dentro de esta corriente fundamentalista que atraviesa una zona bastante influyente de la sociedad y la vida cotidiana del cubano en estos días.  Porque como decía mi abuela, una vieja santera que murió nonagenaria: “El que sabe no muere como el que no sabe”.

Textos mencionados

Alberto Abreu: “El activismo LGBTI no institucional debe reclamar su derecho a existir en Cuba”.

El artículo 68: evangélicos, católicos, el movimiento LGBTI y las cortinas de humo. Por Alberto Abreu Arcia.

Declaración en solidaridad con las personas LGBTIQ y en respaldo al artículo 68 https://cubaposible.com/declaracion-solidaridad-las-personas-lgbtiq-respaldo-al-articulo-68/

Mis respuestas a Dios se las daré yo en su momento. Conversación con Rita María García directora ejecutiva del Centro Cristiano de Reflexión y Diálogo (CCRD) y Presbítero Gobernante de la Primera Iglesia Presbiteriana de Cárdenas sobre el artículo 68 del actual Proyecto de Reforma Constitucional.